DAVE KNEALE/VOLVO OCEAN RACE
El Puma, nuestro gran rival, esta a unas 8 millas adelante que no es mucho y vamos a por él con todas nuestras fuerzas
Hola a todos
¡¡Buf, vaya día!!
No es muy fácil ponerse aquí delante del ordenador a explicar cómo un día que por la mañana pintaba bien, se ha ido torciendo hasta quedarnos últimos en la clasificación de la etapa.
Después de haber aguantado muy bien las primeras 12 horas de regata con unas condiciones malas para nosotros, viento de hasta 35 nudos de popa, todo ha ido regular, o mejor dicho mal, a bordo del Telefónica Azul.
Ya van dos días con condiciones muy buenas para nuestras características, pero la verdad es que no estamos acertando en nuestras decisiones. Ayer estuvimos liderando la etapa y se nos fue de la mano al coger tres contra-roladas durante la tarde, y esta mañana cuando habíamos recuperado hasta la tercera posición hemos vuelto a optar por el camino incorrecto, quedándonos en una zona de mas calma y perdiendo posiciones a toda velocidad hasta quedarnos en la cola de la flota.
Como sabéis estamos pasando el canal de la Mancha, entre Inglaterra y Francia y como ya sabíamos es un lugar complicado, con muchas corrientes y unos cambios de viento muy grandes que como os he comentado arriba no estamos aprovechando bien.
Es un poco durillo encontrarnos en esta situación pero es en estos momentos donde hay que sacar toda la malicia y echar para adelante sea como sea. El Puma, nuestro gran rival, esta a unas 8 millas adelante que no es mucho y vamos a por él con todas nuestras fuerzas.
Esta noche llegaremos a la altura de Calais y Dover, el sitio más estrecho del canal que hemos cruzado tantas veces en ferry Iker y yo para ir a Inglaterra a entrenar y competir con nuestro 49er, y este punto es la mitad de etapa por lo que quedan aún dos días largos para poder arreglar esta situación.
Ahora me voy a descansar un poco, ya que con tantas viradas y cambios de vela es muy importante. Ya sabíamos que estas etapas cortas son un esprín y así está siendo.
Un abrazo para todos desde a bordo.
Xabi Fernandez, tripulante del Telefónica Azul.