guy salter/ericsson/volvo ocean race
Hemos pasado la encalmada durmiendo, reparando cosas y contándonos historias
No hay viento y la hora estimada de llegada dice que nos quedan 6 días para llegar a Marstrand.
Eso es lo que estábamos viendo esta mañana y a la vez íbamos los últimos de la flota, sólo con el Puma por detrás. Y estaban yendo a una buena velocidad…
Ahora es la hora de comer y ha entrado algo de viento, unos 10 nudos del 300º y parece que en el centro de la baja presión se ido ahora de nuestros hombros. ¡Qué bien!
Hemos pasado la encalmada durmiendo, reparando cosas y contándonos historias. Nuestro velero Martin Strömberg es el que más trabajo tenia. Nuestro gran gennaker necesitaba que le dieran cariño. Desgarramos el pujamen de la vela en una traluchada ayer y Martin ahora la está reparando con pegamento en spray y tela adhesiva. El puño también necesitaba que lo reforzaran y Martin lo ha resuelto con una aguja e hilo.
Por supuesto que no estamos contentos sobre nuestra situación aquí pegados a la costa de Dinamarca, pero seguimos en la lucha, esperando que se abra algún carril de adelantamiento según nos acercamos.
“Esta zona es siempre muy difícil. En las regatas de Vuelta a Sjaelland en las que he navegado, el viento siempre ha hecho cosas inesperadas”, dice Thomas Johanson.
“Bueno, no vamos a darnos por vencidos antes de que cante la gorda”, concluye Richard Mason.