Guo Chuan/Green Dragon/Volvo Ocean Race
Son las 3 a.m y estás al límite en el control del barco cuando entra una racha de 42 nudos y se te va la electrónica. ¿Que haces?
La respuesta es que reces para que como buenamente pueda, el que está al timón consiga mantenerse en el lado bueno de la fina línea que separa el éxito del fracaso.
Con la llamada de “todos fuera” para ayudar a reducir trapo, bajo cubierta hay un gran caos de cuerpos medio dormidos que intentan vestirse como pueden, mientras que el barco permanece recostado sobre la banda y todas las velas flamean.
En cubierta intentan recuperar el control y enrollar una de las velas de proa, mientras Ian Moore intenta solucionar el problema eléctrico. ¿Porque estas cosas pasan siempre de noche y en la racha de viento más alta de todo el día?
Minutos después ya estábamos de vuelta y navegando de nuevo, sin grandes daños en el barco o velas. Esto mismo ocurrió dos veces más durante la noche y ha contribuido a que perdamos una buena dosis de millas.
Mientras escribo esto desde la mesa de navegación estoy completamente empapado, con 10 centímetros de agua bajo mis rodillas. Afortunadamente da igual. Tenemos sólo 750 millas a Galway y nos da igual si tenemos que vivir las próximas 36 horas completamente empapados.
Nadie sale a cubierta sin atarse el arnés. Neal salió despedido ayer cuando estaba a la rueda. La verdad es que por la noche, estar en cubierta no es agradable pero por el día las cosas cambian y se convierte en una fantástica navegada.
La etapa va a tener un final increíble en Galway, y esta etapa siempre estará conmigo sin importar el puesto que hagamos. Lo que hacemos en estos barcos, es algo extraordinario.