No se si volveré; necesito descansar y reflexionar. Cuando acabas todos dicen “nunca más”, “esta es la última”, pero vuelven... debe de haber algo en ella que engancha..
DESDE A BORDO
Por Fernando Echavarri (patrón, Telefónica Negro)
Cuando la pasada Volvo Ocean Race finalizó, y en la que tomé parte en tres etapas, dije que volvería; aquí estoy de nuevo, y esta vez como patrón. La Volvo Ocean Race es un tipo de regata en la que tienes que participar para entenderla. No es algo que tan sólo te puedan contar. Tienes que hacerlo para saber lo que es.
Llegas a conclusiones sobre muchas cosas y esa experiencia adquirida es la que te enseña sobre ti mismo como regatista y persona. Aprendes de los errores y de los aciertos, y sacas mucho en claro de ambas cosas.
En mi recuerdo permanecerán momentos que no se borrarán con el paso del tiempo... partes de posiciones en los que nos colocábamos delante, noches en cubierta bajo un cielo cubierto de millones de estrellas y condiciones perfectas para la navegación –esas con las que todo regatista sueña por lo menos una vez en su vida- y el hecho de llegar a puerto. No importaba el puerto en el que recabábamos, la calidez de la multitud y las familiar ya lo hacían valioso.
Mis memorias particulares son las de la salida de Alicante con todo el apoyo del público y nuestras familias diciéndonos adiós, y la llegada a Galway, donde encontramos una gran multitud aplaudiéndonos y vitoreándonos en mitad de la noche. Ambas permanecerán en mi memoria para siempre.
Esos momentos me hacen recordar que la Volvo Ocean Race significa navegar en comunidad y el significado que tiene entre las ciudades y los habitantes de los puertos que tocamos.
Por otro lado, nunca olvidaré el Estrecho de Luzon. Fue un momento clave para el equipo ya que de estar navegando muy bien, en una buena posición, nos vimos abandonando la etapa y perdiendo la siguiente también -la etapa reina de la Volvo Ocean Race-.
Fue el momento más duro para todos. Sufres mucho cuando las cosas no van bien y es incluso más duro cuando estás en buena posición, trabajando duro, pero las cosas no siempre salen como quieres.
Una de las patatas calientes de esta edición ha sido sin duda el nuevo recorrido. Hemos vivido una Volvo Ocean Race muy diferente a las anteriores y creo que ahora es más completa. Pese a que no hemos navegado mucho en el Sur, la esencia de navegar en esas latitudes no se ha perdido. Hemos bajado al Sur en tres ocasiones: en la primera etapa Atlántica, en la etapa de India y en la quinta, hacia Nueva Zelanda y Cabo de Hornos.
Para mi es completamente imposible quedarme con uno solo de mis momentos favoritos, ya que tomo la regata como un todo. Es una de esas experiencias que tienes que vivir para poder comprender.
No se si volveré; necesito descansar y reflexionar en lo que he vivido en los pasados meses. Cuando acabas todos dicen “nunca más”, “esta es la última”, pero siguen volviendo... debe de haber algo en ella que engancha...
Este artículo aparece en la revista Life At The Extreme, número 32.
Dave Kneale/Volvo Ocean Race