Olivo/telefonica/volvo ocean race
La Volvo Ocean Race es extremadamente dura; dura respecto a los barcos, dura para los equipos de tierra y, por descontado, dura para los regatistas.
He sido consultor médico en la regata durante los últimos 20 años, incialmente cuando era conocida como la Whitbread y ahora con esas extremas maquinas de 70 pies. En este entorno siempre aparece la misma pregunta: ¿Expone la regata a condiciones extremas no necesarias a las tripulaciones?
Los organizadores de la regata siempre anda con pies de plomo por no sobrepasar la fina línea que separa las regulaciones de seguridad con una agresiva regata, aunque bien es cierto que respecto a esto último los diseñadores, patrones y equipos juegan un papel importante.
En el lado médico siempre hemos mantenido que el aspecto del rendimiento humano es un punto que no aprovechan del todo los equipos. Las decisiones correctas durante la regata son vitales para llegar al éxito y la prevención de accidentes debe de combinarse con una buena nutrición y una prevención en cuanto a la fatiga.
Los equipos parecen insistir en las regulaciones y reglas para asegurarse que todos los elementos de seguridad estén instalados en sus barcos antes de zarpar. Diseñadores y patrones deben mentalizarse por entender el coste humano si ocurre un daño físico. Si un timonel clave, en un equipo de tres cañas, sufre una baja en condiciones de viento duras, evidentemente el rendimiento del barco se compromete durante horas.
Pero, ¿que significa “daños”?. Va más allá del daño obvio al ser arrastrado por cubierta y recoge aspectos que incluyen codos y rodillas dañadas, deshidratación, dolor abdominal o fatiga crónica, además de los relacionados con la espalda.
En cubierta las tripulaciones están muy expuestas a la fuerza de los elementos –en particular debido a los muros de agua que arrasan la cubierta-. Tenemos conocimiento de un gran número de lesiones de espalda durante la regata de 2001-02 y que analizamos tras enviar un cuestionario a todas las tripulaciones.
Las lesiones de espalda es el segundo mayor elemento de análisis. ¿Deben los barcos estar más protegidos, como por ejemplo con el protector sobre la cabina que llevan el Open 60?. Una pregunta difícil, pero la pelota estaría en el tejado de los diseñadores para mejorar el rendimiento humano y minimizar daños.
Algunos de los desafíos a los que nos enfrentamos son los de detener las lesiones de rodillas producidas por el filo de las orzas de deriva, detener los daños en rodillas y codos al gatear bajo cubierta, evitar los dolores al llevar la rueda y reducir la fatiga por estar constantemente sometido a condiciones duras.
Este equipo médico ha pasado muchas horas tras la regata analizando las lecciones aprendidas y que forman la base de futuras observaciones en la consulta.