LAS NOTAS DE UN PATRON: KEN READ

Magnify

Un equipo de la Volvo no puede afrontar individualidadeses es más importante explicar a quien le debemos haber estado allí. Cada uno de nosotros hemos vivido un sueño.

Me piden que escriba sobre mi experiencia en la Volvo y tengo que decir que me harían falta más de 500 páginas, pero como en todas las historias, esta tiene un principio, una mitad y un final, o quizás no tenga aún un final. No aún. Volveré.

Mi experiencia en la Volvo no es única. Al principio intenté abarcar muchos trabajos, concentrarme con fuerza en lo que era importante en cada momento, anticipándome para colocar gente con talento en posiciones apropiadas e intentando estar alerta con todo.

Me he dicho muchas veces que no podría estar orgulloso de un segundo puesto, pero en este caso en particular el segundo puesto en la clasificación general ha sido un gran mérito. Tengo que decir que ha habido muchas veces en las que me he cuestionado muchas de las cosas que hacíamos, hasta su forma más simple.

Lo más importante por establecer, al comienzo de un programa como este, es tan simple como el de desarrollar un negocio en el que debes de lanzar un producto al mercado. Tienes mucho dinero por gastar, creas presupuestos, contratas empleados, planificas y a la vez eres flexible. A la hora de contratar, la primera persona es sin duda la más importante.

Incluso sabiendo que probablemente tan sólo haya navegado 15 días durante la campaña completa de dos años del PUMA Ocean Racing, Kimo Worthington ha sido un trabajador incansable que rápidamente se convirtió en un leal amigo y en mi socio. Se metió de lleno en análisis de presupuestos reales y no sólo en conjeturas sacadas de su última campaña como director del equipo Piratas del Caribe. Creo que Puma vio como los números eran reales y que su idea de lo que este programa debería desembolsar era correcto y así lo planteamos.

El equipo se adaptó entre si inmediatamente y más importante, el grupo de gestión de Puma –liderado por Jochen Zeitz, Antonio Bertone, Kimo y yo- rápidamente nos hicimos amigos y al día de hoy todos estamos en esa página en relación al programa y su esperanzador futuro.

La próxima cita crítica fue la de definir los objetivos del programa y es algo en lo que hemos trabajado muy duro. Desde el día uno dejé muy claro que todos éramos parte de ese “circo trashumante” que se había creado, para poder retornar distintos valores a nuestro sponsor.

Estuvimos preparados para establecer lazos con la prensa como equipo y de manera profesional (la mayor parte del tiempo, excepto si dejas aparte un par de noches de celebración). Desarrollamos y montamos nuestras bases y ambiente de trabajo más desde un punto de vista de F1 que de un grupo de vagabundos.

Saltando hacia lo desconocido con esta aventura, PUMA Ocean Racing ha sido uno de los grandes patrocinadores de la vela en la historia. PUMA puso su confianza en nuestras manos y en el de este deporte para difundir la exposición, desarrollar acciones de hospitalidad, un sentido de equipo, resultados en la competición y desde luego ayudarles a incrementar las ventas de sus productos. No tan sólo su material de náutica sino su completa línea deportiva.

Cuando se me pregunta que escriba sobre mi experiencia en la Volvo creo que sería más sobre la regata en si, la camaradería, el desarrollo y la tecnología. Sería sobre la locura que supone la regata, las roturas en el barco y la increíble manera de repararlo y sin duda los momentos duros y los maravillosos que tan sólo una aventura como es la de la Volvo conlleva.

Pero creo que es más importante explicar porque tomamos parte en esta regata lo primero y a quien le debemos haber estado allí. Cada uno de nosotros hemos vivido un sueño.

Un equipo de la Volvo no puede afrontar individualidades. ¿Estará Puma en la siguiente Volvo Ocean Race?. Espero que si. Estamos trabajando duro para que eso ocurra pero son momentos difíciles.

Para mi sería un gran paso atrás si una empresa como Puma no continúa en la vela, porque la náutica necesita a Puma y a compañías como Puma – nerviosas, apasionadas, jóvenes y con un punto de locura-.

La vela necesita el PUMA City, autobuses circulando por las ciudades con impresionantes grandes carteles del 'il mostro' y, espero, que un estilo “tv show” a través del que se difundiera al mundo que la náutica tiene un gran futuro.

Espero que el punto final a esta historia no haya llegado. El tiempo lo dirá.

Magnify

Volvo Ocean Race